La FCC publicó el martes 6 de octubre su radiografía estación por estación de la radio estadounidense. Al 30 de septiembre había 4.258 emisoras AM, 6.540 FM comerciales y 4.815 FM sin fines de lucro, es decir 15.613 estaciones de radio en el país. El documento es el DA 26-1064, una sola página, sin un solo comentario. Solo el conteo.
El número que agarran los titulares es el de la AM: 42 emisoras menos que en el trimestre anterior y 142 menos que en septiembre de 2024. La FM comercial también cae, por séptimo trimestre seguido, con 20 emisoras menos. Radio World abrió un gráfico interactivo de diez años armado directo con los datos de la comisión.
Las emisoras que desaparecen de la lista siempre vienen con nombre, frecuencia y ciudad. Cumulus devolvió la KZAC de San Francisco. KARN, en Little Rock, Arkansas, y KFOG, en Pine Bluff, Arkansas, apagaron. Saga entregó la WZAN de Portland, Maine. La historia de la KZAC es la más instructiva del lote. La 560 de San Francisco quedó muda a finales de 2025, Cumulus se llevó la programación de la KSFO a la 810 (la antigua KGO) y después devolvió la licencia. El contrato de alquiler del terreno de la torre en Pier 94 estaba entre los costos que la empresa quería sacudirse en su reorganización bajo el Capítulo 11 de esta primavera.
Y diez emisoras se fueron de una sola vez, del mismo dueño. Hispanic Target Media devolvió las licencias de diez de sus FM en un conjunto de presentaciones ante la FCC fechado el 30 de septiembre, sin dar razón: siete en Texas, dos en California y una en Florida. Las diez transmitían Regional Mexicano bajo la marca Radio Amigo, y la empresa sigue operando otras 15 estaciones en Arizona, California, Nuevo México, Texas y Virginia. Solo en la semana del 28 de septiembre se presentaron 28 licencias para cancelación en todo el país, según Radio Insight, vía Radio World.
Este conteo mide dueños, no oyentes
Aquí es donde creo que falla la lectura fácil del número.
Junta los dos boletines de la FCC y la cuenta queda clara. Al 30 de junio había 4.300 AM, 6.560 FM comerciales y 4.806 FM sin fines de lucro, 15.666 estaciones en total. Al 30 de septiembre hay 15.613. O sea, la radio del país perdió 53 estaciones en el trimestre. Pero el total esconde el movimiento real: lo comercial perdió 62 estaciones y lo sin fines de lucro ganó nueve. El conteo de FM sin fines de lucro no para de subir desde el primer trimestre de 2022, y 4.815 es récord de la serie.
La radio estadounidense no se está achicando. Se está volviendo menos comercial. El dinero que sostenía la AM de una ciudad mediana se fue, y la licencia se devolvió. En su lugar no entra otra licencia: entra la misma frecuencia con un producto mejor, una FM sin fines de lucro para una universidad, una escuela, una iglesia o un hospital. Hay 4.815 estaciones así, más 2.014 de LPFM y 8.826 traductores y repetidoras de FM, que bajaron 20 desde junio a la espera de la ventana de traductores no comerciales que la FCC abre en noviembre.
Por eso no creo que el número de la AM sea el fin de nada. La categoría llegó a su techo alrededor de las 5.000 licencias a principios de los años noventa, según los datos de la FCC, pero el propio informe oficial de 1969 ya contaba 4.269 AM. Hoy hay 4.258. Una cifra que parece el final es en realidad una cifra que volvió a un nivel que este país ya conoció. Lo que está terminando no es la banda. Es el dueño pequeño que la pagaba en la ciudad donde la AM todavía era lo único.
La 560 de Yuma es la misma 560 que murió en San Francisco
Vale contar la otra cara, porque la misma frecuencia da la vuelta.
El 4 de octubre KBLU, en Yuma, Arizona, volvió al aire después de quedar muda desde marzo, cuando El Dorado Broadcasters vendió las dos FM del mercado y se llevó por delante la talk de la ciudad. El comprador fue Derek Egeberg, que hacía un programa quincenal de créditos hipotecarios en la KBLU desde hacía unos 12 años y dirige una sucursal de crédito inmobiliario en Yuma. Compró la licencia por 50.000 dólares en junio, bajo el nombre de licensee Approval Coach Broadcasting. La estación opera con 1 kW, una torre de día y un arreglo de dos de noche, y alquila el terreno del transmisor.
Lo que le importa a quien opera una radio está en el resto de la historia. La ciudad no le dio permiso para instalar una antena satelital, así que llevó fibra por cable tanto al estudio como al terreno del transmisor y trabaja con un códec IP de Tieline corriendo MicroMPX de Thimeo. El estudio quedó dentro de la oficina de créditos, en un espacio que antes era de podcast, con una mesa y seis micrófonos para invitados. La consola es una Wheatstone digital de 16 canales con dos blades WheatNet, y el playout corre en computadoras BSI Simian nuevas. Premiere y Fox Sports llenan el resto del horario, pero lo que él quiere vender es su propio negocio: los spots de crédito inmobiliario como prueba de concepto para venderle después a otras empresas de la ciudad.
Dos realidades opuestas con el mismo número en la espalda. La 560 de San Francisco murió porque la empresa que la tenía estaba en un Capítulo 11 y tenía un contrato de torre que quería tirar. La 560 de Yuma volvió porque alguien con un negocio real pagó 50.000 dólares por una licencia y hizo que el transmisor cupiera en una sala al lado de la computadora. Existe un proyecto de ley en Estados Unidos, el H.R. 979, que exigiría radio AM en autos nuevos: pasó la Cámara y espera el Senado. Aun si se convirtiera en ley, compra presencia en el tablero, y la presencia en el tablero no enciende ni una sola estación. El caso de Yuma lo deja claro: las emisoras que vuelven son las que tiene alguien con algo que vender, no las que tiene una ley.
Lo que el conteo le deja a quien está al aire
El número más útil de la hoja no es el de la AM. Es el de traductores y repetidoras de FM: 8.826. Es la categoría de radio más grande de toda la lista, más que las 6.540 FM comerciales, y está a punto de ganar estaciones cuando la FCC abra su ventana en noviembre.
Si tienes una radio pequeña en la cabeza y das por muerto el tiempo del transmisor, esta es la puerta más barata que queda en el oficio. Un traductor toma la señal de una FM que ya está al aire y la repite en una zona que hoy no tiene cobertura. Cuesta un transmisor pequeño, una antenita y un acuerdo con la radio madre. Y la KBLU muestra el otro lado de la misma idea: un códec IP reemplazó el enlace satelital cuando la ciudad no firmó, y el costo de operación bajó al nivel de una oficina.
El resto de la hoja es un recordatorio de que mantener una licencia viva es trabajo trimestral: alquiler, plazos, papeleo, presentaciones. La KZAC llevaba muda desde finales de 2025 y solo apareció en el conteo del 30 de septiembre. Un expediente que nadie toca por meses se convierte en un apagado sin ceremonia, que es exactamente como terminó la KZAC y como Radio Amigo convirtió diez estaciones en un día de trámite.
La FCC contó todo eso en una sola página. Es la lectura más honesta de la radio estadounidense que existe, y lo que muestra no es el final de la banda. Es el cambio de quién puede quedarse en ella.
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Fuentes de esta nota:
- FCC DA 26-1064 ("Broadcast Station Totals as of September 30, 2026"), documento oficial de la comisión, liberado el 6 de octubre de 2026
- Radio World ("FCC Totals: Commercial AM and FM Licenses Dip"), 7 de octubre de 2026
- Radio World ("Hispanic Target Media Cancels 10 FM Radio Licenses"), 1 de octubre de 2026
- Radio World ("AM Radio Revived in the Desert: Local Owner Resurrects Yuma's KBLU"), 6 de octubre de 2026
- Radio World ("Noncom FM Station Totals Continue to Boom"), 14 de julio de 2026 (totales del 30 de junio, usados en la comparación trimestral)
- Radio World ("Cumulus Media Surrenders License of San Francisco's 560 AM"), la historia de la KZAC