El programa Al Aire y Sin Permiso, de la José 97.5 FM en Los Ángeles, ganó un segundo conductor que no es una persona. Coyotec es una voz de locución hecha con inteligencia artificial, creada por Entravision en septiembre de 2025 para compartir el programa con la conductora Geraldine "GeeGee" Guzman. Hoy ocupa el horario fuerte de la mañana: de lunes a viernes, de 8 a 10 de la mañana.
Entre marzo y abril de 2026, la audiencia del programa entre hombres hispanos de 25 a 54 años subió 75%. El mercado hispano en el mismo período subió 4%. Los datos son de Nielsen Audio, medidos en el Los Angeles Audio Metro, y los publicó Entravision en un comunicado oficial. Es audiencia medida, no proyección de la empresa.
José también transmite en Burbank por 107.1 FM y llega cerca de medio millón de oyentes en la zona de Los Ángeles.
La voz es del dueño, y eso no es un detalle
La voz de Coyotec se construyó con ElevenLabs a partir de la voz de Eduardo Maytorena, presidente de audio de Entravision. El personaje es un latino de clase obrera de treinta y tantos años, con bigote, chaqueta de cuero y sombrero. Nació cuando Los Ángeles vivía las razias de inmigración, y la estación lo bautizó como "contrabandista de la verdad", un guiño a los coyotes que pasan gente de un lado al otro de la frontera.
En Estados Unidos, el coyote es el que cobra por pasar gente de un lado al otro de la frontera sin preguntar. La estación tomó el nombre de una figura que ahí significa paso clandestino y lo puso al micrófono como buena vecindad. El chiste es de radio: funciona, y probablemente por eso funciona.
Maytorena dijo al Los Angeles Times que desarrollar y operar a Coyotec costó más que algunos locutores humanos. El retorno, según él, está en la publicidad que el bot dice literalmente: "for every dollar I spend, if I'm able to generate $10, I'm making 10 times more".
El programa arrancó como guion y pasó a ser en vivo en mayo de 2026. Ganó dos horas de duración en abril, salió del fin de semana al horario del traslado de la mañana, y Entravision llevó el formato a Sacramento, Modesto, Palm Springs, Las Vegas y El Paso, además de una versión en inglés.
El techo de diez minutos dice más que el Nielsen
La audiencia subió 75% en un mes y todo el mundo repitió ese número. Un detalle técnico de la nota del Los Angeles Times dice más que el número: la inteligencia artificial no aguanta una conversación de voz de más de diez minutos.
Por eso, Guzman graba por separado cada uno de los cuatro bloques del programa y arma lo que suena como una conversación continua. Cada vez que Coyotec da su opinión sobre los Dodgers, sobre una elección local o sobre las razias del ICE, hay un humano esperando el corte.
Lo que está al aire no es una inteligencia artificial conversando. Es una conductora grabando un diálogo con una máquina, en cuatro tomas, armando la ilusión de espontaneidad.
Y funciona, porque en un programa de mañana la charla con el conductor retiene más al oyente que cualquier noticia. Pero lo que se vende aquí no es radio. Es la capacidad de leer un texto publicitario y decirlo con naturalidad, diez veces, sin cansarse. Maytorena lo dijo con esas palabras.
La salvedad que pone la propia emisora
Vale poner en la cuenta lo que Entravision admite: no está claro si el crecimiento vino de Coyotec o de Guzman. El Times escribe que no se sabe si el aumento es de la conductora, del bot, o de los dos. O sea, el 75% es del duo, no de la máquina.
El panorama laboral es el resto de la cuenta. Los empleos en radiodifusión en Estados Unidos bajaron de 85 mil en 2019 a 66 mil en 2025, unos 22% menos, según el Bureau of Labor Statistics. La misma nota cuenta que iHeart, el mayor operador del país con más de 850 estaciones, está despidiendo locutores, y que Audacy y Cumulus recortaron DJs locales y están automatizando la programación para bajar costos.
El caso de John DeSantis muestra dónde termina eso. Perdió su programa de la tarde en una estación de rock clásico del Inland Empire, la 96.5 KCAL-FM, que ahora es pura música y sin locutor.
SAG-AFTRA, el sindicato que representa a los locutores, dijo que reemplazar personas por sustitutos sintéticos engaña al público, corroe la confianza pública y daña a los profesionales que entregan autenticidad. Un sindicato tiene interés en esa pelea. Pero lo que describe no es invención: es el mismo camino que recorrió iHeart al recortar locutores y dejar solo música.
Qué se lleva una radio chica
Coyotec funciona porque Entravision es lo bastante grande para tener al mismo tiempo una conductora con audiencia, un equipo de ingeniería, un estudio y una historia de inmigración que vender. En una radio que opera con tres personas y un transmisor, eso no se replica.
Lo que sí se replica es la lógica, no la pieza. La parte que vale es el aviso dicho en tono de conversación. Guzman levanta un tema, el bot responde, y el comercial cae en ese medio registro que nadie escribió. Eso funciona con un locutor grabado, con una voz clonada con licencia o con inteligencia artificial. Lo que no funciona es comprar la solución terminada pensando que el problema era la voz.
La segunda lección está escondida en el techo de diez minutos. Una inteligencia artificial que no aguanta media hora de conversación no reemplaza la madrugada. Resuelve la hora pico. Toda promesa sobre inteligencia artificial en la radio que hable de acceso total está vendiendo lo que ya está al aire en Los Ángeles: una toma controlada, con un corte en el medio. Se puede discutir el método, pero por lo menos es honesto sobre lo que entrega.
Guzman dijo al Los Angeles Times que le gusta trabajar junto a Coyotec porque su popularidad le dio trabajo a ella y a otros en la emisora. La pregunta que deja el caso es si esa frase funciona en las dos direcciones: cuando el bot sale de la programación, ¿queda la gente? En los números del mercado entero hasta ahora, no siempre.